Cómo usar un vibrador conejito rampante

Como Utilizar un Vibrador Conejito Rampante

Aunque aquellas que acaban de arribar al mundo de los juguetes sexuales no tengan más fe que el succionador de clítoris, antes ya hubo otros (o más bien, otro) que consiguieron catapultar el deseo femenino ganándose un puesto de honor en los altares del goce. A pesar de todos sus defectos, la serie ‘Sexo en Nueva York’ puso sobre la mesa temas que nunca se habían tratado antes. Los escarceos de cuatro mujeres que pasados los 30 compartían anécdotas y gustos sobre el sexo oral, los encuentros esporádicos, el sabor del semen o los vibradores. Y aquí llega el tema que nos ocupa. El famoso conejito rampante que protagonizó uno de sus capítulos más recordados saltó al estrellato metiéndose en la cama de millones de mujeres en todo el mundo. Y es que después de que el mercado llevara décadas poniendo todos sus huevos en la cesta de la penetración, por primera vez un cacharro de este tipo trabajaba la estimulación en dos frentes diferentes: el clítoris y la vagina.

Pues de esto, amigas, van ni más ni menos que 20 años. Dos décadas en las que has pasado de salir a dar un voltio a quedarte en casa dando ‘like’ a las fotos de tu ‘crush’ mientras la industria daba un giro de 180 grados. ¿Somos ahora más libres sexualmente? Igual no, pero sí tenemos una oferta mucho más amplia de juguetes para disfrutar a solas y en compañía. Y aún así, a pesar de los cientos de novedades, de las innovaciones tecnológicas y de los diseños imposibles, el vibrador conejito rampante sigue apareciendo en las listas de deseos de todas las mujeres del mundo. Descubre todos los tipos de vibradores en este artículo.

¿Para qué sirven?

Para hacerte feliz, la función básica que debería cumplir cualquier juguete erótico. La clave está en su diseño: una parte insertable con la longitud y el diámetro apropiado para excitar las partes más sensibles de la vagina, y un apéndice exterior que se coloca cómodamente sobre el clítoris masajeándolo con distintos patrones e intensidades de vibración. Pero ¡ojo!, porque también puedes encontrar vibradores conejito rampante con succión de clítoris en lugar de vibración (Satisfyer Pro G-Spot Rabbit), conejitos rampantes que se pueden controlar desde cualquier distancia gracias a una aplicación en el móvil (Lovense Nora), y hasta un modelo que además de estimular tu punto G con vibraciones se balancea en tu interior imitando las caricias del amante más experimentado (Soraya Wave).

La oferta es infinita, ¿y el resultado? Un orgasmo que siempre llega. Que sí, que sabemos que la sexualidad es mucho más amplia y no debe reducirse al clímax, ¡pero es que siempre llega! Y no está de más tener un aval, una garantía de que al llegar a casa, y haya cómo haya ido el día, puede acabar a lo grande.

¿Qué ventajas puede ofrecer su uso?

El conejito rampante es el único juguete sexual femenino que proporciona una doble estimulación. Nos explicamos, el vibrador masajea las paredes de la vagina ofreciendo la excitante sensación de penetración mientras estimula el clítoris directamente mediante distintos patrones de vibración o succión. ¿Su ventaja? Está claro, un placer completo.

Además, la mayoría de ellos son flexibles y cuentan con el ángulo exacto para alcanzar el punto G, y haznos caso, ya seas creyente o atea, la experiencia será divina.

¿Cómo utilizar un conejito rampante?

Su uso es muy intuitivo, pero no caigas en el error de creer que puedes prescindir del lubricante. Perdona que insistamos pero aún hoy, muchas personas piensan que la lubricación se desencadena automáticamente con la excitación y no es cierto, o no del todo. Hay muchos factores que pueden influir en ella y usar un juguete sexual sin la lubricación adecuada será menos placentero, pero también puede resultar molesto e incluso doloroso. Así que primer paso: aplicar lubricante de base acuosa (para no dañar el juguete) en la zona genital y en la superficie del juguete.

Como entendemos que habrás leído las instrucciones del fabricante, tu conejito rampante tendrá la batería cargada y sabrás si lo puedes utilizar en la ducha o la bañera. Siendo así, (la mayoría son sumergibles), elige tu lugar preferido y que comience la fiesta. Introduce la parte más larga del juguete en la vagina mientras el apéndice externo se apoya sobre tu clítoris. Antes de poner en marcha las vibraciones, busca la posición que te resulte más cómoda y agradable. ¿Ya? Pues pulsa el botón de encendido y vete recorriendo los distintos patrones de intensidad y movimiento buscando el que más se adapte a gus gustos. No tengas prisa. El futuro es tuyo, y está lleno de gemidos.

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