Sabíamos del punto G, pero ¿conocías el punto U? ¿Y el punto A? ¿Y el punto K?

Seguro que miles de veces has oído hablar o mencionar al punto G. Y, es que, durante muchos años, este punto es el que se ha llevado todo el protagonismo. Ahora, lo sentimos: tenemos que decirte que la sexualidad femenina va mucho más allá y cuenta con otros puntos no tan conocidos o famosos. Pero te aseguramos que si los encuentras y los estimulas correctamente te vas a arrepentir de no haberlos conocido mucho antes.

Como os comentamos en el artículo “Todo lo que necesitas saber de los vibradores punto G”, el punto G es una zona erógena localizada en la zona genital de los hombres y de las mujeres. En el caso concreto de las mujeres, se trata de una zona ubicada a unos 3-5 cm de la entrada de la vagina. Encontrarlo es una verdadera fantasía, ¿para qué nos vamos a engañar? Pero no queremos que te quedes únicamente con esa información, porque sería dejarte a medias. La anatomía femenina (por suerte) cuenta con muchas más zonas erógenas dispuestas a ser estimuladas y disfrutarlas.

No te vamos a decir que te olvides del punto G. Tan solo que no te obsesiones con él porque tu cuerpo tiene otros puntos mágicos para darte placer que puedes aprovechar y disfrutar.

El punto U, el vecino del clítoris

En el punto U de la anatomía de la mujer también se esconde un gran tesoro. Está localizado justo debajo del clítoris y encima de la entrada de la vagina, donde se ubican las glándulas uretrales. Este punto mágico del cuerpo de una mujer ha recibido este nombre porque tiene una forma de U al revés y por su cercanía a la uretra.

Aunque este punto glanduloso del mapa erógeno de la mujer sea uno de los menos estudiados, son muchos los expertos que mantienen que es el encargado de expulsar los fluidos que el cuerpo produce antes y durante el orgasmo. Por lo que, dicho esto, si lo estimulas y produce una lubricación natural, no te asustes porque esto es algo totalmente normal.

En la estimulación del punto U, el sexo oral juega un papel muy importante. Pero también se puede estimular con los dedos o con un aliado motorizado y, en ambos casos, es conveniente utilizar lubricante. Para estimularlo con los dedos se puede empezar haciendo suaves presiones sobre la zona, aumentando progresivamente la velocidad y la intensidad. Pero, sin lugar a dudas, la mejor opción para estimular el punto U es utilizar un juguete como, por ejemplo, cualquiera de los cuatro vibradores que componen la línea de los Satisfyer Layons.

El punto A, al fondo en el piso de arriba

La ginecóloga que descubrió el punto A asegura que el 95% de las mujeres que logran encontrarlo consiguen tener orgasmos muy intensos. Este punto A se encuentra a unos 7,5 cm de los labios vaginales en la parte superior, entre el punto G y el cuello del útero.

Estimular el punto A es un claro sinónimo de una gran lubricación en las paredes vaginales, lo que se traduce en conseguir múltiples orgasmos en poco tiempo.

Al tratarse de un punto de placer bastante profundo, llegar a encontrarlo y a estimularlo con los dedos se puede convertir en una tarea bastante difícil. Por eso, desde EroticFeel te recomendamos que para llegar al punto A utilices un vibrador con punta larga y curvada. Un buen ejemplo para esto es el vibrador Satisfyer Vibes Charming Smile que, gracias a su larga punta curvada, te permitirá encontrar y estimular tu punto A.

El punto K, al fondo todo recto

Encontrar el punto K es placer asegurado. Este punto K o pasaje misterioso se encuentra ubicado al final de la vagina, donde empieza el cuello del útero, por lo que su acceso es bastante complicado. Para poder acceder a este punto, una mujer tiene que ejercitar los músculos que rodean la zona y, más concretamente, el músculo pubocoxígeo, que es el que va desde el pubis hasta el coxis.

Para conseguir estimular el punto k, es necesario ejercitar el suelo pélvico. Para ello, la mejor opción es utilizar unas bolas chinas como, por ejemplo, las bolas chinas Liebe Kewos.

Muchos expertos hasta la fecha han dicho que estos puntos sexuales pueden funcionar en unas mujeres sí y en otras no. Pero, ¿te vas a quedar con la duda? No hay nada mejor que conocer nuestro cuerpo y todos esos puntos mágicos del placer que poseemos. ¡Busca, encuentra, estimula y diviértete!