Preliminares y ‘Slow Sex’ para perder el sentido en la cama, o donde sea

Tampoco hace falta ser Einstein para darse cuenta de que no todo en un encuentro sexual es la penetración. Internet está repleto de artículos y posts sobre la importancia de estos juegos para motivar a la pareja, mantener viva la llama y otras mil y una razones acompañadas de guías en las que te cuentan, paso a paso, en qué consiste esto de los preliminares, que si besos, caricias, masajes, que si no tengas prisa, que si le tienes que echar imaginación. Supongo que nada que no sepas (esperamos). Por definición, preliminares sería todo aquello que antecede al sexo, y, si no te pasas el día practicándolo (de ser así, olé tú), preliminares es todo. Si acabas de iniciar una relación, o si tienes un encuentro repentino, este artículo, de momento, no te interesa. La urgencia os dirige, hasta el más leve roce te excita, no sois capaces de ver una película entera y hace semanas que no ves a tus amigos, ¿salir a tomar algo? ¡Vaya pérdida de tiempo! Con lo bien que se está en la cama, en el sofá, en el coche, o en la encimera de la cocina. Disfrútalo. Lo malo es que no dura siempre, lo bueno, que después puede ser aún mejor.

Veamos, ya han pasado esos primeros meses en los que te lanzas a sus brazos en cuanto se presenta el momento (y a veces sin presentarse), pero os conocéis más, ya has visto que se enfada con la tele, hace una papilla extraña con la leche y las galletas, y se inventa la mitad de la letra de las canciones y, aun así, seguís teniendo ganas de estar juntos. Sabéis lo que le gusta al otro, cómo cambia su cara con un roce, con una caricia en el lugar preciso, con qué intensidad un beso se convierte en el preludio de algo más. Aprovecha todo ese conocimiento. Los preliminares no tienen por qué ser los mismos para todo el mundo, no hay reglas universales. Puede que a ti te gusten los masajes en la espalda y tú pareja enloquezca con una guerra de cosquillas, quién sabe.

Sea como sea, hay productos que siempre pueden ayudarte y trucos que harán subir de un plumazo el termostato. Hablamos, claro, del ‘slow sex’, una tendencia de moda que comienza a imponerse. Estamos hartos de las prisas, para todo. Comemos corriendo, salimos de casa corriendo, hasta vamos al gimnasio en coche y corriendo. Un ‘aquí te pillo aquí te mato’ puede ser muy divertido, sí, pero no a diario. Si una comida de varios platos, con conversación y buena compañía sienta mejor que una barrita energética de camino al trabajo, una velada de juegos y caricias que incrementen la excitación hasta que ya no podáis aguantar más será mejor que un polvo conejero antes de darse media vuelta y quedarse dormido.

Comienza los preliminares fuera de la cama

Puedes comenzar los preliminares fuera de la cama (muy recomendable), incluso a distancia. Mensajes sugerentes anunciando todo lo que quieres hacer o que te hagan, toqueteos por debajo de la mesa, películas subidas de tono, vosotros elegís. Deberían venir luego los besos (nunca son demasiados), las caricias por todo el cuerpo (no te dejes ninguna zona en el tintero), los mordiscos (sin pasarse), los jadeos, y no subestimes el poder de las palabras, son un poderoso afrodisíaco.

Vamos ahora con esos productos que pueden ayudarte. Pionera y referente mundial del Erotic Chic, Bijoux Indiscrets nació en 2016 para poner patas arriba el juego de la seducción convirtiendo el deseo femenino en protagonista. El placer como estilo de vida. De esta premisa surge su colección Slow Sex. Aceites íntimos, bálsamos para el sexo oral, para el clítoris, geles para la estimulación anal, para la estimulación de los pezones o para la masturbación, lociones y aceites de masaje con efecto calor, o sprays para salivar mejor.

La imaginación y la sugestión son la esencia del erotismo. ¿Te imaginas el placer de untarte con un aceite comestible de fresa y miel? ¿Deslizar la cera ardiendo de una vela sobre tu cuerpo? ¿Convertir vuestros cuerpos en un lienzo dibujando sobre ellos con una pintura que acabareis saboreando a lametazos?

Te lo habíamos dicho, después puede ser todavía mejor, si te atreves.