Piensa en el mejor orgasmo de tu vida, multiplícalo por mil y tendrás el Soraya Wave de LELO

Piensa en el mejor orgasmo de tu vida, multiplícalo por mil y tendrás el Soraya Wave de LELO

Soraya, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. So-ra-ya. No nos acusen de plagio, que en EroticFeel es verdadera devoción la que sentimos por LELO, pero con el Soraya Wave ha sido amor a primera vista, a última vista, a cualquier vista. Por eso solo nos sirven las palabras de los clásicos para expresarlo. Porque hay marcas que cambian la manera que tenemos de interpretar el mundo, marcas que revelan al universo lo que somos sin necesidad de palabras, que consiguen crear algo imperecedero, revolucionario, inmortal. Si hoy le volvieran a preguntar a Karl Lagerfeld qué cosas no pasan nunca de moda la respuesta sería más amplia: “unos vaqueros, una camisa blanca, la chaqueta de Chanel” y un Soraya Wave de LELO. Y ¿cómo saber que el amor no se acabará con el próximo avance del mercado? Porque cuando das con el diseño perfecto, ese que podrías enseñar a tus visitas más glamurosas sin miedo a la crítica, y lo combinas con una tecnología que logra que el juguete se balancee en tu interior emulando los movimientos del amante más experimentado, lo único que podría mejorar la experiencia es que recrearan en carne y hueso al mismísimo Warren Beatty de ‘Esplendor en la hierba’ o a la Sofía Loren de ‘Ayer, hoy y mañana’, y para eso aún queda trecho.

Desde aquellos conejitos rampantes que enloquecieron a la puritana Charlotte de 'Sexo en Nueva York' ha llovido mucho. En los primitivos orígenes de la juguetería sexual, esos vibradores dobles que estimulaban simultáneamente el interior de la vagina y el clítoris cosecharon un inmenso éxito. No era para menos viniendo de dónde veníamos, penes enormes y no demasiado atractivos que a duras penas arrancaban una risita nerviosa. Por primera vez se tenía en cuenta el clítoris como parte de la ecuación del placer, caminábamos en la buena dirección. Se perfeccionaron los diseños y los motores que dotaban al inerte producto de una vibración adecuada. Y luego llegó LELO, que puso el talento de creativos e ingenieros al servicio de algo que no se había logrado aún, juguetes y complementos de lujo para enriquecer la vida íntima, artículos que no tendrías que guardar en el último cajón de tu armario, productos de los que sería imposible avergonzarse, compañeros de juegos para utilizar a solas o en la mejor de las compañías, placer hecho arte.

Y aquí nos encontramos ahora, hablando de un juguete que es mucho más eso, un amigo que cuando estás triste aparece en casa con vino, cerveza, chocolate y hamburguesas para no dejar nada al azar, una película que te reconcilia con la vida, una canción que escuchas en bucle y de la que nunca de cansas, un amante atento y delicado que también sabe hacer temblar el somier a lo marinero de permiso, la sonrisa cómplice que te dice que no estás sola. Soraya Wave debe su apellido a la tecnología WaveMotion patentada por la compañía sueca. ¿Y de qué sirve? De mucho, compañera. La parte insertable se moverá en tu interior, oscilante, con un vaivén que imita las caricias más versadas. Porque sabes bien que los juguetes que imitan la búsqueda de oro solo provocan hastío e irritación.

Flexible, ergonómico, esta joya se adapta cómodamente a las curvas de tu anatomía, se apoya vibrante sobre el clítoris y alcanza las zonas más sensibles del interior de tu vagina masajeando el ansiado punto G. Con ocho modos de vibración diferentes, elaborado en silicona médica de primera calidad, recargable, con una autonomía de 2 horas a máxima potencia y completamente sumergible, Soraya Wave busca el placer redondo, completo, absoluto. Con LELO no hay lugar para los ‘quizá’ ni orgasmo que dependa del destino.

Si necesitas más pruebas, así lo define la sexóloga y escritora Valerie Tasso:

Siempre he sido una esteta. Pero sobre todo, una gran hedonista. Y ambos conceptos, al menos para mí, tienen que ir de la mano cuando a objetos de placer se refieren. Soraya Wave, el último lanzamiento de LELO, reúne ambas características.

Cuando la marca sacó la primera versión de Soraya, un masajeador íntimo, su diseño rompió radicalmente, en la época, con el concepto de lo que considerábamos vibradores. Atraída por la belleza de sus líneas y por su gran parecido a una escultura, no dudé en hacerme con él.

Ahora, LELO acaba de darle una vuelta más incorporando la tecnología patentada WaveMotion, además de rediseñar la forma ergonómica que ya tenía.

Soraya Wave permite no solo estimular con sus vibraciones la parte externa del clítoris sino también internamente, hasta alcanzar el Punto G. Y no solamente eso; la parte que se introduce en la vagina tiene un ligero movimiento WaveMotion, es decir, imita el balanceo “Ven aquí” de los dedos de los amantes más expertos. Este re-diseño y mejoría en la tecnología prometen a las mujeres alcanzar orgasmos sin paragón.

Todo en Soraya Wave son ventajas: su asa está hecha de tal forma que te permite manejarlo con toda la comodidad del mundo y acceder con facilidad a los botones de intensidad y modos de las vibraciones con una sola mano.

Es versátil porque puede estimularte la parte exterior del clítoris, la pared frontal de la vagina (Punto G), pero también, como la gran mayoría de los objetos de placer de LELO, lo puedes usar en cualquier otra parte del cuerpo para procurarte un magnífico masaje que te pondrá los pelos de punta y aumentará tu excitación. Para las más atrevidas, Soraya Wave puede utilizarse también para el placer anal.

Para mí, es de lo mejor que he probado porque al estimular el clítoris tanto externamente como por dentro (el punto G), el placer es dos veces más intenso.

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